Con Fernanda Díaz, artista, diseñadora · T02E28
Conducen Pablo Quiroga y Alexis Vidal
Antes de elegir texturas o colores, todo diseño de evento necesita un esqueleto: proporciones, escalas y decisiones que se toman con la planta en la mano, no con la estética.
Leer el artículo · 5 minSi alguien me propone algo diferente y yo estoy parada en el ego, lo que voy a hacer es cerrarme. [resoplido] Si vos tenés buenos vínculos, vos podés llamar a que la gente te ayude y a mí me han ayudado siempre. [resoplido] Amo al que hizo la tendencia, porque el que hizo la tendencia es el que salió del rebaño, porque generó algo que rompió una tangente. [música] [música] [música] Bueno, bienvenidos a Mati Eventos, el podcast que aporta valor a todos aquellos que amamos el apasionante mundo de los eventos.
¿Y cómo lo hacemos? Sale siempre con un mate de por medio. Entrás a un espacio y hay una fricción. La razón clasifica.
Eso es una lámpara enorme. Esas son estructuras geométricas colgando, pero algo no cierra porque la lámpara es una medusa y es orgánica y se te viene encima. Las figuras geométricas son aves que despliegan las alas y tienen ojos enormes. Te movés y te siguen.
Te das vuelta y hay un dragón con una cola de todos los colores, con una textura que querés tocar, que querés atrapar. es que cruzaste un umbral, estás del otro lado, los objetos están vivos. Animar quiere decir dar alma. Bailarina, escenógrafa, más de 20 años en la industria, más de 10 años con obra propia.
Con nosotros, Fernanda Díaz, artista. Bienvenida, Fernanda. [resoplido] No, no. Eh, tengo una emoción,eng una emoción de lo que acabo de escuchar.
mucho agradecimiento, eh, porque me di cuenta que en lo que acaban de relatar me pude conectar con el universo, que es algo que todos tenemos el universo a disposición, nos contiene, nos sostiene, nos escucha y es algo que descubrí a lo largo de los años, estos últimos años y esto que acabas de relatar son esos mandalas en los cuales eh me sostengo a la hora de crear. Así que muchas gracias chicos, muchas gracias por hacer esto, por conectar y dar valor.
Entrarse a un espacio y está completamente vacío. ¿Cómo lo enfrentas? con mucho coraje, osadía y habilitar un una segunda lectura, que es esa lectura que conecta con el espacio ante la primera que es reconocer el espacio. Porque en mi proceso creativo, lo que más trato de gestionar es habilitar, desarticular lo que aprendo.
O sea, viene primariamente siempre lo conocido y correr eso de lugar para que entre algo auténtico es un ejercicio de todo el tiempo, todos los días. Entonces, yo a los espacios los los reconozco, soy bastante eh conectada con las escalas de los espacios. Me importan mucho las proporciones que voy a tener a la hora de desarrollar una idea, pero lo que más hago es desafiarme a poder derrocar tal vez a lo primero que vino para tratar de que emerja eso que todavía yo no estoy conociendo del todo, que se viene gestando, pero que no lo termino de conocer en ese primer momento. De hecho, las reuniones a lo largo del tiempo me animé a primero pedirme un permiso yo de no saber exactamente qué haría, porque antes tenía una urgencia desde la responsabilidad de al cliente, desde la inmediatez decir, le voy a hacer esto, esto, esto, no solamente no llego a eso, sino que pido un permiso de que entiendan que un mes y medio antes o dos yo voy a golpear la puerta para modificar ciertas cosas.
que vinieron en el proceso de una determinada manera, porque la vida muta y si uno es consciente de esa mutación tiene un portal abierto enorme de transformar eso que en principio era de una manera y que va a terminar siendo de otra sin salir de un contexto y sin que el otro te lo permita. Pero en esa danza que aprendí a gestionar con los otros, con los clientes o con la corporación, es que pude emerger más las ideas todavía a nivel creativo. Me llevó mucho tiempo. Y en este proceso creativo, ¿no?
Estás iniciando un proyecto, eh estás en tu proceso, ¿qué es lo primero que buscas definir o qué es lo primero que definís? Las proporciones, las escalas. Entonces, para eso tengo que tener muy claro qué sucede en el evento, si hay muchas instancias, si es un formato de cóctel, si es un formato de mesas, si tengo pantallas que tienen que ser visualizadas o solamente son pantallas con contenido que no hace falta ver un video, entonces yo puedo irrumpir mucho más. A mí me encanta irrumpir en el espacio.
Me gusta que los volúmenes se acerquen a las personas, que los volúmenes hagan que la gente camine de una determinada manera, que una barra sea atravesada por un elemento donde vos hasta casi te tenés que agachar para agarrar algo. Es como [resoplido] cuando vas a un museo, literalmente uno ahí se permite todo. En un social lo que suele ocurrir es que hay necesidades que son importantes. en un 15 ocurre más que en otras situaciones, pero cuando yo tengo vía libre de que no tengo que mirar algo y yo puedo irrumpir, lo que más haría es que las formas se entrelen de mil maneras diferentes y las proporciones son lo que a mí me dan si voy con un eje rotundo y luego dialogo de ahí con guinios o si son dos o tres según el espacio que tenga, pero voy siempre desde las proporciones y para mí una planimetría vista de arriba es el esqueleto que me permite empezar después a pensar.
Yo soy muy de hacer un plano primariamente. Tiro líneas. Lo primero que le pido al productor cuando voy a crear es que esas proporciones me las muestre desde arriba y yo el plano lo siento. Es como estar armando un cuerpo y después lo empiezo a vestir.
Hablaste que podían haber lo tiraste por encima, pero reinteresante que puede que puede haber una situación donde haya algo, un objeto central o pueden haber varios. Obvio. Y eso es genial porque, bueno, ahí tenés como una conexión de fuerte a fuerte. Puede haber una tríada donde yo desde un eje central me abro a dos puntos.
Entonces, yo todo lo pienso a cuestiones de ah cómo un elemento se sostiene en otros dos si es que armo una tríada. A mí la tríada me gusta. Y después, ¿cuáles son los guiños que me organizan y me presentan uno con el otro? o me lo entrelazan o me lo maridan y cómo ni hablar el piso y todo lo que está eh a nivel necesidad de sentado en este caso o no acompaña todos esos grandes guios.
Pero a mí me pasa que cada vez quiero entrelazar más el plano aéreo con el terrestre y eso es una búsqueda en el campo social bastante difícil de lograr porque no no es lo usual, pero que a mí venga algo de arriba y te aterrice casi para presentarte una mesa me parece sumamente divertido. Y creo que hoy por hoy lo que viene de arriba, toda esa información hermosa de lo divino que intenta llegarnos, y hablo de lo divino trascendiendo religiones. Hablo de lo divino del brillo, de la luz, del plasma, del sol, de lo que hoy justamente no tenemos a la mano, está pugnando todo el tiempo por llegar. Entonces, yo lo tomo como un portal que viene y conecta el espacio en movimiento.
¿Cómo haces para que no se perciba estático? El espacio en movimiento está dado por nosotros, por las personas que lo habitan. Todos podríamos decir, "Bueno, se dan una pantalla con las visuales que se mueven." Pero el corazón que late en un evento lo dan las personas. Por eso yo cuando a veces estamos detrás de una búsqueda de mucho estímulo, yo no quiero sonar que voy en contra de las cosas que se consumen, pero a veces hay estímulo más estímulo más estímulo.
Para mí se tachan los estímulos y quedas se enfoja cero. Yo creo, sin ir más lejos, hace poquito estuve en Arlab, que es un espacio de arte que para mí le da muy en la tecla. video shows y ellos tienen una herramienta que es una gran pantalla detrás de una escena donde hay músicos o performers o una persona que hace electroacústica y lo que yo visualizaba ahí es que es el menos es más, o sea, obviamente una apuesta de poca luz muy potente sobre el artista que como está bien dirigido con los sonidos genera una emoción, la pantalla se prende en determinados momentos. Entonces digo, creo que el evento tal vez es tan inmediato y hay veces hay tantos que no se puede silenciar lo que se debe silenciar para conectar.
Entonces, el movimiento para mí lo da la gente y las pantallas, si van a tener visuales, para mí lo mejor es que tengan las visuales que pueden provocar en un movimiento tal vez buscado muy tranquilo, algo que te aperture a conectar porque no no es es un escupidero. Eh, mismo ya ver cuando querés ver decís, "Uy, qué bueno, qué sé yo." Y si tenés que describir lo que ves, es muy difícil, es muy difícil. Así que creo que tenemos un altísimo valor las personas, los artistas, los performers, los que hacen aérea, los que los actores que pueden transitar entre la gente y conectar los vestuarios.
Y alguna vez montaste alguna idea que en tu cabeza parecía perfecta, increíble y cuando la armaste no lo fue tanto tuve mucho de eso en los momentos en los cuales no tenía un productor. El evento evolucionó un montón. Antes no había las herramientas que hay ahora. Entonces, nosotros desde la creación y desde el imaginario hasta la concreción de la idea había un abismo.
Yo arranco a los 25 años cargando camión, descargando un camión y poniéndome a ver qué hacía. O sea, a ese nivel. Imagínense salto cuántico de parecen siete vidas. Fueron tres generaciones.
Yo empecé a los 20, ya tengo 51. Tengo tres generaciones haciendo esto. ¿Qué quiero decir? me ha pasado, sí, la pasaba horriblemente mal, pero he tenido la capacidad de eh soltar y empezar a probar otras cosas, probar otra manera, derrocar lo que estaba rígido en mi cabeza, que para mí eso es clave.
Uno puede tener un resultado y una búsqueda. Hablo cuando no estaban estos recursos donde uno no tenía un render para plasmar. Eh, pero uno tiene que no rigidizarse en esa búsqueda porque si no se cristaliza y se encarcela. Entonces, para que ese evento tenga su mayor expresión es que uno tiene que brindarse a que si está algo que está viéndose mal, convocar al equipo, tener buena forma de que el equipo entienda que está viendo un problema, que uno no tiene la solución, habilitar a que todos opinen, porque ahí hay un lindo maridaje de cabezas a la par ir por la mejor versión de lo que se tiene en ese momento.
Yo he llamado por teléfono, he pedido más material, he hecho he hecho muchas cosas, muchas cosas, de todo los vínculos, el otro, la otra red mágica que tenemos, si vos tenés buenos vínculos, vos podés llamar a que la gente te ayude y a mí me han ayudado siempre y no vengo de las mejores formas. Cuando era joven no sabía, siempre lo cuento, no sabía, gritaba, me enojaba, era muy insegura de mí. Entonces, la inseguridad lo que hacía es me ponía agresiva con los demás, me cerraba. Si alguien me decía algo y para mí me ponían jack de que yo no sabía, me ponía tan tan abajo de autoestima que lo agredía.
Así que sí, me ha pasado. Wow. Horrible. Volví a casa mal.
Pensando en el cliente y la expresión artística, ¿te pasó que alguna vez un cliente vino con un planteo que iba absolutamente en contra de tu criterio? re. Eh, primero cuento una muy simple que fue terrible, era bastante joven, 28, 29 y y hubo una mala información, se ve, voy a hacer culpa, ¿no?, de donde yo no entendí que que el cliente no le gustaba las flores de colores y llegó al salón y había todas flores de colores. Así que bueno, eso fue un un caso donde yo quedé impávida, menos freeada.
Hubo que cambiar todo, pero hace no mucho un cliente que ya cuando me contrató había una cierta ay medio como loca, ¿no? De y este material qué es, tra y este material qué es. Y este material que es papel. Papel, sí, papel.
Obviamente trabajado sobre formas orgánicas, eh llevado al arte, llevado una expresión que junto a todos los elementos no es un simple papel, pero para el cliente era papel. Y si alguien en la Sí, que tiene el papel como algo que no le da valor y no lo puede poner en valor, yo traté igualmente de convencerlo y bueno, por una cuestión de nombre y de trayectoria lo tomó como parte de la idea y cuando entró al salón no le gustó, no le gustó y y me hizo sacar mucho papel, me hizo sacar mucha materialidad que estaba puesta de una determinada manera y hubo que bajar la carga y fue como un momento bastante crítico para mí porque no estaba de acuerdo, pero no quedó mal la idea, no se cayó ni nada. Pero también aprendí de que cuando uno tiene que ser muy intuitivo con el cliente, eh yo podía tranquilamente trabajar sobre otra materialidad en una persona que explora, eh, girar, darle un giro y y no lo hice y ahí me parece que que me equivoqué, que hubiera podido evitar un mal momento. Ahora, en el proceso creativo, antes de ir a plasmar una idea, si a mí me piden cosas que siento que la idea se cae y que por ahí no es, las defiendo a morir.
Y no por creerme arriba de nadie, sino por decirle, "Che, o esto lo sacamos de cuadro, volvemos a arrancar, eh, pero no no hago cosas que sé que no que van que no es negociable para mí porque estaría contra la obra. por todos los medios intentass pueda explicar, digamos, pueda explicarse lo que le estás ofreciendo, sea una narrativa y tod absolutamente por todos los medios. Pero si un cliente está incómodo, eh mi mi misión es que el cliente esté cómodo, contento y subido al barco de la creatividad. La creatividad yo la hago con el otro.
Yo siempre digo, eh, yo desarrollé mi artista gracias a este mundo hermoso de los eventos, yo descubrí quién soy realmente y esta misión hermosa que tengo para dar eh instalaciones artísticas que cuentan historias. Eh, yo lo descubrí con los años. Yo arranqué a trabajar en una organización de eventos. Desarrollé un departamento de ambientación siendo muy joven, adentro de una organización de eventos muy buena con clientes.
Entonces entré por portales a fiestas de alto nivel, pero yo despachaba lo que el cliente quería. Yo brindaba un servicio de ambientación. Cuando me paro en en en una voz propia, incipientemente a mis 29, casi 30, con ya mi hija Juanita de 3 años y arranco como Fernanda Díaz Intervenida, ¿no? Fernanda Díaz Ambientaciones, después Fernanda Díaz Intervenida, después Fernanda Díaz animado, Fernanda Díaz animada hasta animarme a a llamarme Fernanda Díaz artista.
Yo no me animaba, siempre necesitaba algo que me sostenga. El nombre propio solo era imposible. Y después, por una cuestión de que Instagram no me tomaba el Fernanda Díaz, le busqué el guiño al artista, pero me llevó un montón de tiempo e por un montón de cosas en la vida que no venía con esa seguridad. Después de esta pregunta vamos a integrar a los que nos están escuchando y que nos puedan compartir si alguna vez te tocó ceder ante un cliente y te arrepentiste o te o te plantaste.
Contanos que nos s gusta escuchar esas historias.
Y ahora eh cuando te toca trabajar con otros artistas o con otras personas que tienen una visión diferente, no digo contraria, pero sí diferente a la tuya, ¿cómo cómo te llevas con esa situación? Eh, es un es una responsabilidad ser empático ante la diferencia, porque la diferencia se potencia una idea. Eh, obviamente aprendí a tener la mejor forma de habilitar esa escucha. ¿Por qué?
Porque si alguien me propone algo diferente y yo estoy parada en el ego, lo que voy a hacer es cerrarme porque voy a sentir que está compitiendo con mi idea. Voy a sentir que mi idea no es mía y voy a competir por algo que en realidad es una construcción. Yo esto lo aprendí a los golpes porque mientras más me cerraba a que el otro tenga para dar una visión diferente a la mía, más cerraba la obra en su capacidad de creación. O sea, yo tuve que entender por qué cuando el otro era diferente en su visión, yo lo rechazaba.
Y literalmente es por el ego, porque yo sentía que mi idea era menor que la del otro, cuando una idea es absolutamente un entramado de muchas partes. Eh, y tuve que tener eh tener eh mucha capacidad de fortalecer una autoestima propia y de entender que no nos diluimos en las ideas de los otros, al contrario, nos potenciamos. Pero esos son años de autoconocimiento. Entonces, al principio seguramente no me llevaba bien, me ponía muy en jaque, pero ahora no.
Ahora ahora me me le pregunto todo. Le digo, "Contame cómo, por dónde, por qué." Y a los chicos del depósito también les digo, "Chicos, si yo les digo algo, yo tengo una voz bastante viste fuerte direccional. Entonces, yo lo que más digo es, yo sé que mi tono, mi forma es como parece que la tengo clara, ¿no? Lo discursivo ahora que todo el mundo sabe todo.
Pero yo lo que quiero es que puedan entender que yo los quiero escuchar. Yo necesito que ustedes se involucren en lo que yo les digo y me digan si es coherente, si está buena la forma que tengo de pensar de cómo construir algo. Explíquenme, quiero escucharlos. y lo hago con la gente de mi equipo, lo hago con los iluminadores, lo hago con alguien que me presento ante una idea que quiero vincular con un otro, porque si no es como que se cierra todo, se cierra.
Y yo creo que hasta yo muchas veces soy retórica y discursiva con mi propia palabra. La única forma que tengo es volver a a tratar de tener un silencio y decir, "¿Desde qué lado estoy saliendo cuando hablo." Eh, manejamos un caos muy grande en la cabeza y lo que le ordena es la palabra, pero para que vos puedas tener palabras coherentes hacia donde vas, tenés que escucharte, o sea, tenés que volver a escuchar lo que estás diciendo. Nada, para mí la vida es fascinante. Hablás de una flexibilidad increíble y este esto del manejo del Lego que que lo quiero remarcar, ¿no?
Porque es valiosísimo. Pero también te pregunto, ¿hay algo que no negocias nunca en este intercambio con otros artistas? Algo que no negocio nunca y sí hay cosas que son innegociables. Me gustaría ponerlo en palabras porque lo que me sale más es una emoción.
el autoengaño, cuando yo estoy eh eh cediendo algo que estoy totalmente convencida que es por ahí, traicionarte, traicionarme, porque yo de muchas cosas estoy muy segura y cuando defiendo ideas hay una seguridad que trasciende la palabra, que eso para mí es el arte, es esa magia donde vos decís, "Es por acá, yo estoy segura que este es el esta es la forma, es por acá y así llegué y así sigo." [resoplido] nos dejas un pie tendencia e identidad. Muy bien, muy bien. ¿Qué es lo que eh consideras que se está haciendo muchísimo y que a vos no te gusta? Bien.
Cuando hace años me preguntaban cuál qué tendencia, cuál era la tendencia, yo me daba cuenta que me daba como me quedaba frisada. es como que me enojaba y no tenía eh no había tenido como una exploración íntima de por qué me enojaba la palabra tendencia. Para mí la tendencia es una cárcel, es lo que la masa sigue y yo estoy totalmente involucrada en la tendencia y la tendencia me habilita a mí estar tenida de un montón de cosas que me ayudan a la hora de crear, pero trato todo el tiempo de que eso no me empañe y no me encarcele. Entonces, ¿qué quiero decir?
Eh, amo al que hizo la tendencia, porque el que hizo la tendencia es el que salió del rebaño, porque generó algo que rompió una tangente. Entonces, a mí las tendencias me pueden dar un olor para entender un campo, pero yo hago un detox absoluto a la hora de lo que puede involucrar mi creación. Yo creo que todos tenemos esta herramienta hermosa a la mano de que lo que está dicho, lo que ya está explicado, lo que por todos lados está, uno lo puede tamizar por su propia versión. Uno tiene que entender qué le toca de la tendencia real para que sea auténtica esa tendencia en su mundo personal, porque si no está siendo muchísima copia de cosas en repitencia, que no está mal, pero siempre hay un guiño de autoría dentro de todo eso.
Yo en lo personal, de hecho, cuando entro a Pinterest, ¿no?, que es un mundo algebraico. Yo trato de guardar en mi moodwar pocas cosas que sean realmente las que a mí me conectan con el campo de lo que yo puedo materializar, sino en tengo moodwars que son Pinterest adentro de Pinterest. Entonces, cuando yo quiero compartirle a un cliente un disparador o a una otro artista, colega, un disparador, resulta de que le mando 45 imágenes donde el tipo termina drogado diciendo, "¿Y esto qué?" No, y es eso, es una responsabilidad, es una responsabilidad enorme que uno tiene como creador de algo, decir y armar esa sinapsis en ese moodwar de cosas que van guiñando para armar algo que tiene una forma que uno se encarga de explicar aparte ese moodwar a dónde va. Pues si no te pasa lo que los clientes hacen, que está muy bien que lo hagan, que te vienen con un moodwar de 45 imágenes como disparador y vos quedás como, bueno, okay.
Y ahí es donde yo digo, bueno, contame qué te llama la atención, qué te conecta para entender qué qué lo emociona, qué ve en esa imagen, porque es tan disímil lo que yo puedo ver que lo que el otro puede ver. buscar links, una crítica, obvio, que no te gusta de lo que estás viendo en la industria, pero dentro de tu campo de despertiz, una crítica que no hay códigos, que se perdieron los códigos, que hay hay hay mucho mezcolanza de te das vuelta y y y el mercado se volvió muy descabellado también por una cuestión coyuntural de de cuestiones económicas, ¿no? cuando lo económico se cascotea viniendo de de años de de no entender el norte, bueno, todos nos desesperamos, hay cada vez más emergencia. A ver, nuestro campo es muy fértil y muy nutricio, entonces mucha gente está trabajando de esto y hay cada vez más eh personas y cada vez más gente hace todo.
Hoy por hoy el que eh trae muebles también ambienta, el que no está mal. Entonces es como que no hay mucho código. Te diste vuelta y lo que vos cotizaste eh fueron directamente al proveedor. Entonces yo creo que nada, yo me destamizo todo eso y vuelvo a arrancar y digo, yo tengo lo mejor para dar.
Eh, no es no escondo. Porque, a ver, después te pasa y que decís, "No voy a hablar, no voy a contar, no voy a decir, me voy a volver hermético porque me van a mirar." Y yo creo que es todo lo contrario, aunque suene contradictorio. Creo que mientras más uno se abre y más uno se relaja, las cosas que llegan son las que tienen que llegar y las que no se llegan son las que no tienen que llegar.
Ya, para darle un lindo cierre a esto, eh te queremos preguntar, Fer, después de todo este recorrido, ¿de qué seguís siendo una aprendiz? de todo. Yo creo que nunca dejas de aprender. No dejas de aprender nunca.
De tus estados aprendés de de cómo de cómo salís a la calle. O sea, yo, a ver, por ejemplo, comparto hace 10 años que soy budista eh, de un de un una rama del budismo. El budismo es amplísimo, eh, aparte de ser iniciático, ¿no? y de no tener ni tiempo ni fin porque no no tiene un tiempo cronológico.
Es más un cronos de un tiempo circular y mágico, eh donde yo hago una práctica dos veces por día que esa práctica a mí me lleva a una autorreflexión permanente y y verme levantada de una manera y salir a la calle, que algo se me cruce y que me empañe un estado y tener la capacidad de salir de ese estado en base a un aprendizaje de la vida. Yo estoy aprendiendo todo el tiempo. Esto es aprender para mí, eh, saber escuchar, poder responder. Para mí somos aprendices eternos de la vida.
Eso es lo que nos permite evolucionar. No te puedes cerrar aprender jamás. Jamás. Gracias, Fernanda y gracias a la comunidad de Mate Eventos por acompañarnos.
Placer inmenso. Gracias a ustedes por habilitarme este portal. Gracias. [música] [música] [música]