También se dice: checkin verde
Un mini formulario o encuesta rápida que se le hace al asistente dentro del evento para relevar datos de sostenibilidad —cómo llegó, cuánto tiempo viajó, si vino acompañado— presentado como algo aspiracional y no como una medición técnica.
El check verde surge como respuesta al problema de cómo conseguir datos de sostenibilidad en medio de una multitud de miles de personas sin que suene invasivo o incomprensible. En vez de preguntar directamente por la huella de carbono (algo que la mayoría de la gente no sabe calcular ni le interesa en ese momento), se lo enmarca como un check-in con cuatro preguntas simples: cómo llegaste, cuánto tiempo estuviste en el trayecto, si viniste en auto y si viniste acompañado.
Con esos datos se puede reconstruir la trazabilidad del transporte de toda la audiencia, que es la porción más grande de la huella ambiental de un evento. Además, esa información sirvió en un caso concreto para detectar que la gente usaba aplicaciones de movilidad para llegar, lo que abrió la puerta a acuerdos con esas apps para generar códigos de descuento o promociones dentro del propio evento.