También se dice: efecto wow · momento guau
El instante puntual y diseñado de un evento que genera una reacción emocional tan fuerte en el público que la gente siente la necesidad inmediata de fotografiarlo, filmarlo o compartirlo en redes. Es el pico que después queda en la memoria y en las conversaciones sobre el evento.
El momento wow no es casualidad ni improvisación: según se plantea en el episodio, es algo que se piensa y se coreografía como si fuera un "microevento dentro del evento". Tres factores clave lo definen: el timing (en qué momento del evento sucede y por qué), el factor sorpresa (mostrar algo cuando nadie lo espera) y una narrativa o storytelling que le dé sentido, con una previa que genera expectativa antes de que el momento explote.
Se usan varios ejemplos para ilustrarlo: el lanzamiento del iPhone X, la revelación de un actor en un panel de Comic-Con, el juego con la audiencia de Jacob Collier haciendo de "instrumentos humanos", o los shows de Michael Jackson controlando silencios de varios minutos antes de moverse. En todos los casos hay un patrón: expectativa, sorpresa y una historia que lo sostiene.
También se advierte un riesgo importante: si el momento wow no está conectado con la comunicación central del evento, puede terminar siendo un efecto vacío, "un truco de feria" que impacta visualmente pero no dice nada y hasta puede correr el foco de lo que el evento realmente quería comunicar.
Para medir si un momento wow funcionó, en el episodio se proponen dos formas: a nivel digital, contar menciones, hashtags y reposteos; y a nivel humano, simplemente prestar atención a si la gente lo comenta espontáneamente durante el evento. La idea que resume todo esto es que "si no emociona, no se comparte".